No todos los desarrolladores deben ser managers
En tecnología, existe una narrativa silenciosa: “el siguiente paso natural después de ser senior es ser manager”.
Suena lógico. Te vuelves experimentado, entiendes el sistema, lideras tareas, y de repente te proponen liderar personas.
El problema es que no siempre es un ascenso, y en muchos casos, es el principio del fin de un gran desarrollador.
1. Ser un gran desarrollador no te convierte automáticamente en un buen líder
El error más común de las empresas —y de muchos ingenieros— es creer que la única forma de crecer profesionalmente es dejar de programar.
Entonces un dev brillante, que amaba resolver problemas, termina atrapado en un calendario lleno de reuniones, revisando hojas de cálculo y aprobando vacaciones.
Y el resultado es doblemente trágico:
- Perdimos un excelente desarrollador.
- Ganamos un manager inseguro, frustrado y desconectado del código.
El liderazgo técnico no se mide por el título, sino por la capacidad de crear contexto, eliminar fricción y empoderar al equipo.
Y eso se puede hacer sin dejar de programar.
2. El management no es un ascenso; es una carrera paralela
Ser manager no es subir, es cambiar de dirección.
Dejas de optimizar sistemas y pasas a optimizar personas, flujos y conflictos.
Tu valor ya no se mide en código, sino en la capacidad de crear claridad, resolver tensiones y mantener al equipo productivo sin quemarlo.
Eso requiere habilidades completamente distintas:
- Comunicación constante.
- Capacidad de negociación.
- Empatía, paciencia, madurez emocional.
- Tolerancia a la ambigüedad y al caos.
Si no disfrutas de esas dinámicas, vas a sufrir, y tu equipo también.
Por eso, antes de aceptar ese “ascenso”, deberías preguntarte honestamente:
¿Quiero realmente liderar personas o solo busco reconocimiento?
3. La industria necesita rutas de carrera paralelas
Durante años, muchas empresas tecnológicas confundieron crecimiento con gestión.
Pero cada vez más compañías de ingeniería avanzada (Google, Meta, Amazon, Stripe, etc.) adoptan rutas paralelas:
- Una técnica (IC Track — Individual Contributor).
- Una gerencial (Management Track).
Un Principal Engineer, por ejemplo, puede tener el mismo nivel jerárquico y salario que un Engineering Manager, pero sin dejar de escribir código o diseñar arquitectura.
Ese modelo retiene el talento técnico y evita convertir la carrera profesional en una escalera de frustraciones.
4. No todos los líderes deben tener gente a cargo
Hay líderes que inspiran desde el diseño de sistemas, la revisión de código o la mentoría técnica.
No gestionan personas directamente, pero su influencia modela a toda la organización.
Ser un líder técnico implica:
- Tomar decisiones difíciles de arquitectura.
- Anticipar deuda técnica antes de que explote.
- Educar con el ejemplo en código limpio y pensamiento sistémico.
- Ser el guardián de la calidad, no del calendario.
Y eso vale tanto (o más) que coordinar reuniones o gestionar performance reviews.
5. Qué pasa cuando forzamos la transición
Cuando un desarrollador pasa a manager sin vocación real, lo que obtenemos es:
- Micromanagement disfrazado de “seguimiento técnico”.
- Reuniones innecesarias que interrumpen el trabajo real.
- Burnout rápido (porque ya no hay satisfacción tangible).
- Equipos confundidos y desmotivados.
El daño no solo es personal, es estructural: la organización empieza a perder su base técnica, y los líderes dejan de entender los sistemas que dirigen.
6. Cómo saber si realmente deberías ser manager
Hazte estas preguntas antes de dar el salto:
- ¿Te energiza ayudar a otros a crecer, incluso cuando tú no escribes la solución?
- ¿Tienes paciencia para conversaciones repetitivas, lentas y a veces incómodas?
- ¿Prefieres resolver conflictos humanos más que problemas técnicos?
- ¿Puedes soltar el control del código y disfrutar del progreso del equipo?
Si respondes sí a la mayoría, probablemente el management te encaje.
Si no, estás mejor profundizando en el camino técnico.
7. El verdadero crecimiento técnico también es liderazgo
El mejor reconocimiento no viene del título, sino del impacto.
Un desarrollador que guía, documenta, enseña y mejora la arquitectura está ejerciendo liderazgo real.
El management es solo una de las formas posibles de hacerlo, no la única.
No todos los líderes son managers.
Y no todos los managers entienden liderazgo.
8. Cierre
Aceptar un rol de manager no te hace más valioso, ni quedarte como ingeniero te hace menos.
Ambos caminos son esenciales, pero deben elegirse por vocación, no por costumbre.
Si dejas el código solo por perseguir un título, no estás ascendiendo: estás desertando de lo que te hacía bueno.
La ingeniería necesita más líderes que entiendan su oficio, no más jefes que lo olvidaron.
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2025 David Niño Herrán